Latino and Vintage

“Todo tiempo pasado fue mejor” reza el adagio y las artes gráficas parecen no ser la excepción y es que a menudo se aprovecha el look de antaño para lograr provocar la emoción de algo confiable, más genuino, algo que perdura.  De esta manera la forma más sencilla de definir lo Vintage es por su capacidad para provocar nostalgia, un sentimiento que se ha convertido en algo sumamente poderoso ya que en la actualidad parece no ser necesario haber conocido el original de algo para extrañarlo…  algo que vemos en las actuales generaciones que se deleitan con imágenes que recrean lo pasado o desgastado.   La nostalgia del vintage proviene de nuestra necesidad de comulgar con la realidad y con aquello que es representativo de sí mismo.

 

El vintage se manifiesta de forma diferente a través de materiales. El vintage de metal o Madera que son materiales naturales se da de forma natural, por otro lado el vintage de plástico es casi imposible, solo se da a través de las formas que el plástico adopta.  En mi sentir no hay vintage de plástico, el plástico es falso porque envejece tan lentamente que se vuelve irreal.  En una sociedad consumista como la norteamericana donde los objetos se vuelven obsoletos y removidos del público antes de que muestren su edad el vintage se convierte en una necesidad, la necesidad de reconectar con lugares y momentos más significativos.  En Estados Unidos seguido he visto tiendas de antigüedades que se dedican a vender objetos que en casa de mis padres todavía son cotidianos.  (Ya no hablar de la casa de mis abuelas)

 

El vintage en la comunicación visual es aprovechado por sus capacidades para provocar la confianza de lo genuino, de lo real, de aquello que ha sido comprobado por la prueba del tiempo por lo que las  arrugas, el óxido o el descolorimiento  son considerados deseables.  Interesantemente cada vemos más marcas y productos que llevan orgullosamente estos signos como muestra (a veces inmerecida) de su legado histórico para así ofrecer confianza al consumidor.

Una interesante pregunta es que a razón de lo superfluo y poco duradero de los productos y modas  de nuestra era ¿Cómo será el vintage del futuro?